Casos
Cómo ayudamos, en la práctica
Situaciones reales del día a día, anonimizadas, para que veas cómo trabajamos: de qué parte cada cliente, qué hicimos paso a paso a su lado y en qué acabó la cosa. Sin nombres de empresa y sin cifras que no podamos sostener.
-
Empresa de distribución · Tenerife Sur
Logística que se quedaba sin espacio
De qué partíamos. Una empresa de distribución crecía más rápido que su nave: la mercancía empezaba a ocupar pasillos y las maniobras de carga se atascaban porque el muelle se les había quedado corto.
Cómo lo acompañamos. Antes de buscar nada, tradujimos su operativa a requisitos: más altura libre para apilar, un muelle a la altura de sus camiones y buen acceso a la red viaria. Con ese pliego en la mano, les presentamos un puñado corto de naves que de verdad encajaban —no un listado largo— y comparamos pros y contras de cada una. Negociamos el alquiler de la elegida y coordinamos la mudanza por fases para que no pararan la actividad.
En qué acabó. Cerraron un alquiler con una nave dimensionada para crecer y se mudaron sin un solo día de parón logístico.
-
Propietario · nave vacía en polígono de Tenerife
Una nave parada que volvió a rentar
De qué partíamos. Un propietario tenía una nave vacía desde hacía meses. La había anunciado por su cuenta a un precio que, comparado con la zona, espantaba a los interesados antes de la visita.
Cómo lo acompañamos. Empezamos por una valoración honesta: cruzamos el polígono, los metros, la altura y el estado de los suministros con cómo se estaban moviendo operaciones parecidas. Ajustamos el precio a lo que el mercado de esa zona aceptaba, le dimos difusión ante interesados reales y filtramos las visitas para que solo entraran candidatos solventes.
En qué acabó. Encontramos un inquilino solvente en pocas semanas y la nave dejó de ser un gasto parado para volver a generar renta.
-
Autónomo · pequeña industria
Un taller que dudaba entre alquilar o comprar
De qué partíamos. Un autónomo con un taller no sabía qué le convenía: seguir de alquiler con la flexibilidad que da, o dar el paso de comprar y dejar de pagar una renta a fondo perdido.
Cómo lo acompañamos. No le empujamos hacia ninguna opción. Le pusimos los números delante de las dos: lo que le costaba el alquiler a varios años, lo que supondría una compra con financiación, los impuestos de cada vía y qué pasaba con su negocio en cada escenario. Con esa foto clara, la decisión la tomó él.
En qué acabó. Acabó comprando una nave pequeña con financiación, convencido por las cuentas y no por la prisa.
Ejemplos ilustrativos de situaciones habituales; no incluyen datos identificativos.
Tu situación puede parecerse a alguno de estos casos
Si te ves reflejado en alguna de estas historias —o si la tuya es distinta— cuéntanosla. Lo primero que hacemos es escuchar, sin prisa y sin compromiso.